Entre los muchos enigmas que envuelven al hombre se encuentra, como figura principal, el misterio.
A través de las artes ha adoptado diversas formas para atrapar al lector por medio del color negro, o una nube, o un velo de ese color inserto en una historia llena de intrigas, robos o asesinatos. También el misterio está incorporado en las distintas religiones y en todo aquello que nos rodea y, cuando no podemos descifrarlo, nos maravillamos tratando de rasgar el velo de superstición, con la vana intención de que el mismo salga a flote. Porque lo verdaderamente importante no es encontrarse con el misterio, sino hallar la puerta que nos enfrente a él y descubrir su finalidad y significado, destruyendo ilusiones y supersticiones que lo han rodeado, quizá, durante siglos. En definitiva, nuestra trabajosa pero humilde tarea no será la de contar cuentos y leyendas para que tú, querido lector desconocido, le busques la solución, sino que mi finalidad es la de que juntos tratemos de echar luz en todos los rincones de los misterios de nuestro mundo.
Démonos fuerte la mano y que tengamos buena suerte.

Jorge Monsalve


Continuando con nuestra presentación y comentarios acerca de los volcanes y fenómenos asociados, hablaremos hoy sobre los materiales emitidos por dichas erupciones.

Los materiales gaseosos, anuncian y acompañan mientras dura, toda erupción volcánica.
Son gases procedentes del magma. Su fuerza expansiva es la que impulsa a esta materia al exterior, da movilidad a la lava e incluso es capaz de transportar trozos de materiales sólidos. El vapor de agua es el principal gas emitido, constituyendo del 60 al 90% del total. Ocasiona nubes y copiosas lluvias en las proximidades del lugar erupcionfreatica3.gifde erupción.
Pero también hay otros gases, como carbónico,nitrógeno,sulfurosos, y sobre todo, metano e hidrógeno.Justamente, estos últimos, que son muy inflamables, forman las llamaradas de vivos resplandores,que acompañan las explosiones volcánicas.

Entre las sustancias fundidas, la lava es el típico material. Llega al exterior a muy altas temperaturas, fundida, para solidificarse luego, más o menos lentamente, según su composición, su temperatura, y la cantidad de gases que contenga.
Se conocen diferentes tipos de lavas, dependiendo de su contenido. Las lavas ácidas, con mucha sílice, son livianas. Pierden los gases con violencia explosiva y se solidifican rápidamente, formando gruesas lenguas de aspecto rugoso.

Las lavas básicas, con poca sílice, son pesadas. Los gases se desprenden de ellas sin dificultad. Se solidifican lentamente, por lo cual cubren grandes extensionemagma.jpgs formando mantos. El basalto es el tipo más conocido.

Los materiales sólidos, son arrastrados al exterior por los gases. Pueden ser trozos de lava solidificada de anteriores erupciones, trozos de roca donde se asienta el volcán y fragmentos de magma solidificado, mientras se proyecta en la atmósfera.

Entre éstos, los geólogos distinguen, las bombas volcánicas, que son redondeadas o en forma de huso (fusiformes).Su tamaño varía entre un puño y varios metros cúbicos. Al solidificarse, pbomba-volcanica.jpgueden producirse en su superficie, resquebrajaduras parecidas a la corteza de pan.

Por otro lado, están los lapilos, que son trozos pequeños pero muy pesados. Justamente, en esto se diferencian de los trozos de piedra pómez, que son similares en tamaño, pero que son siempre livianos.

Finalmente, están las arenas y cenizas, que son pequeñísimos trozos, producidos por la pulverización de la lava, capaces de alcanzar grandes alturas y distancias.
La del Krakatoa, en Indonesia, a fines del siglo XIX, superó los 20.000 metros, y volcanes chilenos, cuyas krakatoa.jpgcenizas llegaron hasta el Uruguay en 1932.
A principios de la década del 50, del pasado siglo XX, algunos memoriosos recuerdan la llegada de una nueva oleada de cenizas a la República Oriental, y ahora, si verdaderamente se cumplieran los vaticinios de algunos autores, (esto dependerá de la dirección de los vientos entre otros factores atmosféricos) se trataría de una tercera ola de cenizas, procedentes de volcanes de la cadena andina.

Las cenizas, mezcladas con agua y endurecidas,constituyen la famosa ” toba ” a la cual se le debe la conservación de los objetos que recubrió en las sepultadas ciudades de Pompeya, Herculano y Stabbia, en la grandiosa erupción vesubiana del año 79 D.C.
Estas eran muy célebres ciudades de veraneo, ubicadas al pie del Vesubio, que en el citado año, fueron cubiertas por una espesa capa de cenizas, producto de la terriplinio.jpgble erupción del volcán, descripta con gran precisión por PLINIO.
Durante más de mil años permanecieron en el olvido, hasta que en el transcurso del siglo XVIII, durante el gobierno de los Borbones en el Reino de Nápoles, se logró ubicar una entrada, que fue el primer indicio para la posterior identificación de las mismas.
Hoy, luego de costosas excavaciones, se ha logrado desenterrarlas, y se puede pasear por sus calles pavimentadas con losas de piedra, admirar sus magníficas construcciones, sus villas con suntuosos palacios, con las paredes decoradas con pinturas al fresco.
Todo este conjunto de valiosos testimonios de la vida de la Época Imperial, se ha conservado en forma excepcional.

PROFESOR CARLOS BRUNETTO GARCÍA
DIFUSOR CULTURAL

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