Los cambios climáticos son un hecho inequívoco, resultado de la acción del ser humano. Esta es la conclusión de los expertos del IPCC,que ultiman la síntesis de su cuarto informe de evaluación,un texto que debe sentar las bases para una futura negociación política.
Unos 450 miembros del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, procedentes de unos 130 países, reunidos en Valencia,
redactaron, párrafo por párrafo, un documento que hará público el Secretario General de las Naciones Unidas.
El texto,síntesis de un informe científico de unas 2.500 páginas, servirá de referencia a la Conferencia sobre Cambios Climáticos que la ONU organizará en BALI (Indonesia).
Las Naciones Unidas esperan que la reunión ministerial en BALI, permita dar una salida a la negociación de un nuevo acuerdo internacional que suceda al Protocolo de Kioto, el que caduca en el año 2012.
Se espera que para ese entonces, los líderes mundiales y la comunidad internacional toda, hayan tomado conciencia de la gravedad del asunto, la urgencia y la importancia de este acelerado fenómeno de calentamiento global.
Científicamente está comprobado que, desde finales del siglo XIX, la temperatura media del planeta, aumentó en más de 0,7o de la escala Celsius y consideran como altamente probable, que aumente de nuevo, de aquí al 2.100 entre 1,1o y 6,4o C.
Afirman los expertos, que el proceso de industrialización, iniciado hace un siglo y medio, está muy probablemente, en la base de este aumento de la temperatura, en particular, debido a la combustión de cantidades cada vez mayores de petróleo, gas natural y carbón, así como a la tala de bosques y a ciertas actividades agrícolas.
Estas actividades humanas aumentan la emisión a la atmósfera de gases de efecto invernadero, principalmente de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, que al acumularse en las capas atmosféricas, provocan temperaturas artificialmente elevadas y conllevan modificaciones en el clima.
Algunas constataciones científicas recientes, son el recorte del casquete glaciar ártico o la menor capacidad de los océanos, para absorber los niveles crecientes de dióxido de carbono.
Los expertos del IPCC, organismo que el pasado 12 de octubre, obtuvo el Premio Nobel de la Paz, junto al ex vicepresidente estadounidense AL GORE, advierten que las consecuencias de estos cambios van a ser catastróficas e irreversibles.
Así por ejemplo, el nivel del mar subió casi 20 centímetros durante el pasado siglo XX y en el horizonte del 2.100 se prevee un aumento adicional de 59 centímetros.
Esto podría sumergir los litorales de países densamente poblados, como Bangladesh, es decir la antigua Bengala, provocar la desaparición de archipiélagos enteros, como las Maldivas en el Indico y contaminar las reservas de agua dulce de millones de personas.
Por otra parte, se advierte que aumentarán las sequías y la desertificación de vastas zonas continentales, lo que conllevará perturbaciones en el suministro de alimentos y podría aumentar la propagación de enfermedades como el paludismo.
Asimismo, los ciclones tropicales, tifones y huracanes, crecerán en violencia y las olas de calor, las fuertes precipitaciones y las inundaciones, serán cada vez implacables en violencia y frecuencia.
Entre el 20 y el 30 % de las especies animales y vegetales, desaparecerán en los próximos 100 años, si la temperatura aumenta en el eje de 2 grados Celsius.
Para hacer frente a este fenómeno devastador, los investigadores proponen adoptar nuevas formas renovables de energía, particularmente la solar y eólica, aumentar las superficies forestales del planeta, con especies autóctonas, y sobre todo, cambiar el estilo de vida de las sociedades hiper-consumistas del primer mundo, frenando en particular el extraordinario derroche de energía.
PROFESOR CARLOS BRUNETTO GARCÍA
DIFUSOR CULTURAL














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