Un fósil de una variedad gigantesca de cocodrilo marino,que vivió
hace más de 62 millones de años, fue presentado en Río de Janeiro, por un grupo de científicos que acaba de elaborar una nueva teoría sobre la evolución de este grupo de reptiles.
Fue bautizado como “GUARINISUCHUS MUNIZI” es decir “guerrero de los mares”. Hallado en el litoral del estado de Pernambuco, en el nordeste del Brasil, en rocas típicamente marinas, cautivó de
inmediato la atención, tanto de los expertos como del gran público.
Formó parte de un grupo que vivió en el período Paleoceno, desde hace 65 hasta 55 millones de años atrás, y resistió al fenómeno cósmico que provocó la desaparición de los grandes saurios,es decir, los conocidos lagartos terribles o dinosaurios.
La paleontóloga MARÍA SOMALIA VIANA, explicó la reconstitución del inmenso cocodrilo, en medio de una nutrida conferencia de prensa .
A partir de una mandíbula, el cráneo y numerosas vértebras, se pudo identificar al fósil más completo de este tipo, descubierto hasta el momento en Latinoamérica.Con las investigaciones efectuadas, se logró deducir nuevas ideas acerca de las rutas que siguieron estos reptiles para expandirse por un mundo ya lejano, misterioso y primitivo.
Se estima por parte de los paleontólogos, que los más antiguos aparecieron hace unos 200 millones de años en Africa .
Tras partir del continente africano, habrían ocupado vastas zonas de la América del Sur, y sólo mucho más tarde, las ignotas regiones de la América del Norte.
En esos momentos de tremendas convulsiones geológicas, Africa y la punta del nordeste brasileño estaban mucho más cercanas que actualmente, según puntualizó con exquisita agudeza Viana, la científica a cargo de la divulgación de la noticia ante los medios de difusión pública.
Además, los trabajos de los especialistas, publicados en revistas científicas británicas, han permiti
do establecer que, en su tiempo, estos inmensos cocodrilos fueron los mayores depredadores del medio acuático. Existen ejemplos abundantes y por cierto interesantes.
El gigantesco Nistriosaurio, por citar algunos, fue encontrado en Europa, más concretamente en Alemania meridional, en rocas del Período Jurásico. Era enorme, midiendo más de 10 metros de largo y presentaba el lomo cubierto de placas óseas. Se alimentaba, seguramente de peces, así como de reptiles de menor tamaño y sepias.
Sin embargo, ocupaba un puesto menor que el Ramphosuchus, que llegaba a medir 17
metros de largo. Este último, antepasado del Gavial de los ríos de la India, vivió en Asia durante el período Mioceno. Otro de los grandes cocodrilos, el Deinosúquido, superaba los 15 metros de longitud, y se destacaba por una singular ferocidad.
Con anterioridad, en el Cretáceo, período que los geólogos ubican entre 140 y 65 millones de años atrás, existió otro grupo de reptiles, denominados Mosasaurios, grupo de grandes y
potentes lagartos marinos, que dominaban por completo los océanos, en opinión del famoso paleontólogo ALEXANDER KELLNER.
Uno de los más temidos entre estos lagartos parecidos a “serpientes de mar” se llamó el Tilosaurio ; dentado y con el cuerpo blindado, era el azote de los reptiles voladores o Perodáctilos, a los que atrapaba en pleno vuelo.
Otro, entre los más voraces, era el Cronosaurio, que se alimentaba de Tiburones, no
desdeñando combatir con sus congéneres y engullendo también a otros reptiles acuáticos.
Tras la gran extinción del famoso límite K-T (Cretáceo-Terciario), extinción sin duda de origen cósmico, estos seres desaparecieron, y los grandes cocodrilos pasaron a ocupar la cúspide de la pirámide zoológica.
El extraño fósil brasileño fue encontrado en la célebre mina “POTY”, una de las regiones de Brasil donde abundan rocas muy particulares, que claramente documentan el pasaje del Período Cretáceo al Paleoceno, y registran asimismo, la gran extinción masiva que sucedió hace 65 millones de años, en el transcurso de la cual, se esfumaron para siempre, las más fantásticas variedades de animales prehistóricos.
Profesor Carlos Brunetto García
Difusor Cultural














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