La atmósfera es la gran masa de aire que rodea a la Tierra. Está conformada por diferentes gases que se disponen en estratos o capas más o menos concéntricas, similares a las capas que apreciamos al cortar una cebolla.
Las capas de mayor densidad, se disponen más cercanas a la superficie del planeta.
El aire es una mezcla de gases.
El mismo, es liviano, impalpable, transparente, llena el espacio, hasta los más recónditos lugares. Nos envuelve permanentemente, y sentimos su presencia cuando se mueve (el viento es aire en movimiento horizontal o casi horizontal) o cuando ejecutamos movimientos de inspiración y espiración, por vía nasal o bucal.
El nitrógeno y el oxígeno, constituyen el grueso de la atmósfera terrestre. El primero representa el 78% y el segundo el 21%. Además de ellos existe Argón, Anhídrido carbónico, vapor de agua, ozono, gases nobles como el neón, criptón, xenón, en proporciones mínimas, y apenas trazas de hidrógeno y helio .
Se presume que la atmósfera primitiva, estaba constituída de forma bien distinta. El porcentaje de oxígeno, por ejemplo, aumentó notoriamente, durante la Era Primaria y particularmente en el Período Carbonífero, unos trescientos millones de años atrás, cuando la superficie de nuestro planeta se cubrió de una verde alfombra vegetal, especialmente de sigilarias, criptógamas
vasculares, helechos gigantescos, licopodios y otras plantas verdes que se expresaban en su plenitud, en una frondosa vegetación. Dadas condiciones físicas muy particulares, las tupidas selvas se transformaron en los inmensos depósitos de carbón que hoy son explotados
Por su parte, el hidrógeno ( 14 veces más liviano que el aire ) y el
helio, otro gas muy ligero, debido a la masa de nuestro planeta, se fueron escapando de la atracción planetaria, perdiéndose en el espacio.
Actualmente el oxígeno es el gas más importante, dado que resulta impresc
indible para el mantenimiento de la vida en el planeta que habitamos.En el proceso de oxidación, quema la materia orgánica, a través de la combustión o de la respiración, y pone en libertad la energía necesaria para el funcionamiento de los organismos.
El nitrógeno, a pesar de encontrarse en el aire en una proporción cuatro veces superior al oxígeno, no interviene en los procesos químicos, por lo que se le dice gas inerte, y al parecer, actuaría como moderador de las combustiones.
El vapor de agua, gas imperceptible, está en mayor proporción en la atmósfera de las cuencas marinas que en la de los continentes. Su porcentaje puede variar de cero al 4% del volumen total. Ejerce destacada influencia en los fenómenos del
tiempo y del clima, por ser el origen de todas las formas de condensación, sublimación y precipitación.
El anhídrido carbónico, en cambio, es más abundante sobre los continentes que sobre los mares.
Procede de la respiración de los animales, la combustión de las sustancias orgánicas, como el carbón y el petróleo, así también, como de los desprendimientos volcánicos y post-volcánicos.
Así como el oxígeno es el gas vital para los seres, en cuanto a la respiración y la combustión,el anhídrido carbónico es el gas indispensable para las plantas con clorofila, a los efectos de realizar la fotosíntesis, vale decir, la elaboración de la substancia orgánica.
IMPUREZAS DEL AIRE
El aire contien
e impurezas. Mientras que la atmósfera que cubre las zonas polares es relativamente pura, la que cubre las zonas áridas, como los desiertos, o las semiáridas, como las estepas, está cargada de partículas. Lo mismo vale para las zonas industriales y las ciudades de tránsito intenso.
La mayoría de las partículas sólidas son de origen m
ineral, como el polvillo arenoso, el polvillo volcánico, las sales marinas. Existen algunas de origen orgánico, como bacterias, granos de polen, y también productos de la combustión, como el hollín, por citar un ejemplo.
Son de tamaño tan diminuto que obviamente, no se pueden apreciar a simple vista. Su cantidad varía entre 800 por cm.cúbico en la atmósfera que cubre los mares, hasta 150.000 en la que cubre las grandes ciudades.
Estas impurezas son de gran importancia, dado que influyen en la visibilidad del aire, pero además, actúan como núcleos de condensación del vapor de agua.
COMPOSICIÓN EN FUNCIÓN DE LA ALTURA
Mientras que la composición de la atmósfera inferior se ha podido analizar, la superior, en cambio, sólo ha sido calculada, y los resultados varían en forma sensible.
La disminución del volumen de oxígeno, va acompañada de una disminución de la presión atmosférica. Las dos repercuten en el organismo humano, tanto más seriamente cuanto más bajo sea el déficit gaseoso y de la presión.
De allí la necesidad de suministrar oxígeno a los aeronavegantes, a partir de los 4.000 metros en proporción adecuada. Por encima de los 10 u 11.000 metros, el viaje solamente puede hacerse en cabinas herméticamente cerradas, donde no sólo se está al abrigo de las bajísimas temperaturas imperantes en ese medio, sino también de la escasez de oxígeno y de la baja presión atmosférica.
Los viajes de los aeronavegantes, en globos, aeróstatos, dirigibles y otros artefactos, se realizan entonces, en condiciones de protección, cerradas, aisladas y herméticas, provistas de los elementos adecuados para subsistir en ese medio.
El vapor de agua, puede alcanzar su máximo porcentaje al nivel del mar, un 4 % como ya hemos sostenido, pero disminuye notablemente con la altura.
A los 10.000 metros, sus proporciones son tan insignificantes, que se produce una notable merma de nubes.
Continuaremos con estas consideraciones en otra oportunidad.
PROFESOR CARLOS BRUNETTO GARCÍA
DIFUSOR CULTURAL






















