RENE GERONIMO FAVALORO
EL HUMANISMO MEDICO
Hace poco tiempo fue reconocido por la Unión Astronómica Internacional, un asteroide
descubierto por el astrónomo argentino Carlos López y bautizado con el nombre de René Favaloro.
Algo que quizás nos parezca insólito o extraño tenemos en el cielo un asteroide llamado Favaloro, ironía de la vida, o quizás aquello de que hay luces que no deben extinguirse jamás.
“Quienes integramos el grupo de investigación del telescopio Astrográfico Doble de la Estación Astronómica Doctor Cesco (todos docentes de la Universidad Nacional de San Juan) nunca dudamos de que el doctor Favaloro, por su aporte a la ciencia, merecía un lugar de privilegio, mucho más allá de los reducidos límites de nuestro planeta. De ahí la propuesta que elevamos al MPC, totalmente convencidos de que el nombre de uno de los grandes investigadores de la Argentina merece permanecer -hasta el fin de los tiempos- en un sitio distinto”, dijo López. El asteroide 5077 Favaloro se desplaza alrededor del Sol entre las órbitas de Marte y Júpiter. Tiene un diámetro estimado de casi 10 kilómetros. Tarda 3,33 años en completar una vuelta alrededor del Sol.
Dijo el filósofo Thoreau que “Es mejor tener la cabeza entre las nubes y saber donde estás que respirar la atmósfera que hay debajo de ellas y creer que estás en el paraíso”.
Asi fue la vida del genial médico, una constante lucha por sus ideales, una luz que se quería proyectar más allá de los limitados parámetros que nos impone la condición humana sometida muchas veces a un estado de cosas que nos marca lo que debemos hacer según las circunstancias que nos toca vivir y que nos lleva ingenuamente a ser cómplices de un sistema que internamente rechazamos y no compartimos.
Pero recordar al Dr. René Favaloro, en esta sociedad de la mediatización y el olvido,
en donde según André Gide dijo una vez que “la popularidad se adquiere a fuerza de trivialidad”, puede quizás representar un acto de reivindicación pero también de rabia y rebeldía, frente a la incomprensión del poder institucionalizado, el imperio económico y la ferocidad mercantilista.
Favaloro creador del by-pass aorto-coronario, método que ha salvado y salvará millones de vidas, provenía de orígenes muy humildes, nacido en un barrio pobre de un sencillo pueblo de la ciudad de La Plata en Argentina. Ejerció doce años como médico rural en Jacinto Arauz provincia de La Pampa, transformándose en el médico del pueblo, con sus propios medios mejoró las instalaciones de la Clinica del lugar para atender casos de cirugías y enfermedades graves y dio charlas de educación sanitaria y preventiva convirtiendo su profesión en un apostolado, trabajando todo el tiempo desinteresadamente, llevado por su empuje y autodisciplina.
Fue quizás la primera muestra de lo que lograría luego a gran escala, instalar en todo el país el mejorequipamiento para realizar intervenciones quirúrgicas y trasmitir conocimientos.
Este sería el ideal que se transformaría en el motor de su vida.
En 1962 parte a la Cleveland Clinic de Ohio, Estados Unidos, allí provocó una revolución en el campo de la cirugía cardiaca especializándose también en el terreno
cardiovascular trasmitiendo luego todos sus conocimientos a toda Hispanoamérica.
Rechazó luego quedarse en los Estados Unidos, porque sentía que debía desarrollar la investigación y la medicina en la Argentina.
Junto a Christian Barnard fue firme candidato al Premio Nobel, pese a ello muchos médicos conservadores descreían de su técnica y de su personalidad, no encontrando espacio para generar sus proyectos.
El 9 de mayo de 1967 realiza la primera cirugía programada de by-pass aorto coronario
con vena safena a una mujer de 51 con oclusión total de la arteria coronaria derecha.
En ese mismo año Christian Barnard realiza el primer transplante de un corazón humano, la persona sobrevivió con el implante 18 días, y aparece también la tomografía axial computada, su creador recibió el premio Nobel.
Recién llegado a la Argentina en 1974, participa como único invitado en el programa de
Mirtha Legrand. Tuvo tal resonancia dicho encuentro que a pedido del público tuvo que retrasmistirse en tres oportunidades y era tal el fervor de la gente por querer conocerlo, que en el Sanatorio Güemes se formaban filas que salían a la calle transformádose en cuadras.
En 1975 crea la Fundación que lleva su nombre y con ella comienza su largo peregrinaje en la búsqueda de fondos para sostenerla y llevar adelante su sueño, emplea a mil personas dedicándosea la atención de pacientes sin distinción de ninguna naturaleza, con tecnología de avanzada, y donde también se fomenta la docencia e investigación.
Recibe infinidad de reconocimientos en distintas partes del mundo, doctorados Honoris Causa en distintas Universidades de todo el mundo.
En 1992 luego de once años de trabajos y una inversión de 55 millones de dólares abre las puertas del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Fundación Favaloro, un edificio de trece pisos con las últimas tecnologías, donde no sólo se practica la medicina, sino también la docencia y la investigación. En ese mismo año el diario New York Times lo declara “Héroe Mundial de la Medicina” por haber cambiado la medicina moderna y revolucionar la medicina cardiaca. En 1997 es incluído en el “Medical Hall of Fame” de la comunidad médica de Cleveland, EE.UU., homenaje a los profesionales que marcaron un hito en la medicina a lo largo de los 200 años de historia de la ciudad.
En 1998 crea la Universidad Favaloro.
Era un reconocido pasional de la historia latinoamericana, de su arte y de su cultura, formó distintas amistades dentro de ese ámbito, entre ellos Hugo del Carril reconocido por su talento, su voz, y sus películas, atendiéndolo infinitas veces como médico, incluso en una época se reunían los sábados de tarde, donde el doctor amasaba fideos, preparaba su especial tuco, y lo compartían juntos en un improvisado almuerzo.
También era un apasionado del cine neorrealista italiano, admiraba el talento de Vittorio
De Sica, Roberto Rossellini y los demás creadores de esa época y al repasar esos grandes del arte universal, lo hacía siempre con una mirada crítica puesta en la realidad
que debía convivir, en la formación humana de que quienes lo rodeaban.
Diariamente se dejaba llevar por la vorágine laboral, su fuerte vitalidad generaba agitación y entusiasmo en quienes le rodeaban, sus días pasaban entre la historia y la medicina, del consultorio a un partido de fútbol y de ahí a redactar cartas pidiendo ayuda para sus proyectos, era un persuadido de lo que uno se propone se puede lograr.
Se presentaba humildemente tratando de no exhibir su inteligencia, pero en el diálogo empezaba a crecer transformándose en el centro. Su elocuencia era brillante, su mirada, su figura y sus manos hacian que cuerpo y espíritu se elevaran juntos.
Su entrañable amigo Carlos Penelas dice que era perfeccionista hasta el cansancio, “me contagiaba y yo descubría en mí algo oculto. Era brillante, estudioso y gentil, pródigo y generoso. Un benefactor de la humanidad, jamás tuvo espíritu de lucro. Era emotivo y admirable. Era paternal, fraternal, seductor. Llevaba siempre una mirada transparente”
En febrero de 2000 fue seleccionado como una de las cinco figuras mas salientes de la
medicina cardiovascular al ser considerado “una de las leyendas del milenio” en Florida
EE.UU..Su nombre aparece junto al de los mejores cardiocirujanos del mundo, es en ese
momento que presenta por primera vez el trabajo sobre angiogénesis como método de
revascularización miocárdica.
En una carta al subdirector del diario La Nación escribe
“…cómo se trata en el mundo en contraste con lo que sucede en mi país donde ni siquiera se contesta a mis llamados… En este último tiempo me he transformado en un mendigo. Mi tarea es llamar, golpear puertas para recaudar algún dinero que nos permita seguir con nuestra tarea…”
Durante el gobierno de De la Rúa, la Fundación se quedó sin las exenciones impositivas y los subsidios estatales que venía recibiendo desde gobiernos anteriores, y comenzó a acumular deudas de las obras sociales, no podia renovar los equipos ni realizar las operaciones previstas, se vió desbordado en la administración de la Fundación, realizando infinidad de gestiones ante distintas autoridades sin obtener respuestas, pese a lo cual nunca descuidó la excelencia en la atención.
El gobierno le hace formar un Comité de Crisis y le exige que despida a 300 personas, a lo cual Favaloro se niega rotundamente, diciendo que ellos “no son 300 personas, son familias”.
El 28 de julio de 2000 llegaba a la casa de gobierno una misiva donde Favaloro suplicaba al presidente de la Rúa que intercediera ante empresarios y banqueros para conseguir una donación o un préstamo para salvar su Fundación. “Estimado Fernando, te escribo estas lineas porque nuestra Fundación está al borde de la quiebra, no tengo conexiones con el empresariado argentino… a veces choco con algunos “peces gordos”…te ruego que influyas para conseguir una donación urgente… te escribo desde la desesperación”.
El proyecto de la Fundación tambaleaba y empezaba a resquebrajarse y mientras empuñaba el revolver que le atravesaría el corazón, la carta al presidente de la Rúa dormía en un cajón de la casa Rosada. Envió también cuatro cartas al BID el cuál en su etapa inicial ayudó a la Fundación, pero tampoco tuvo respuesta. Quién renunció a ganar dos millones de dólares al año en Estados Unidos para practicar en la Argentina la medicina de excelencia, con atención gratuita a los indigentes, desde una organización sin fines de lucro, se sentía derrotado “es indudable que ser honesto en esta sociedad corrupta tiene un precio. A la larga o a la corta te la hacen pagar” “A docenas de cardiólogos lo que mas les interesa es el dinero, en estos momentos terminar con mis principios éticos, me resulta extremadamente dificil, no puedo cambiar, prefiero desaparecer” “Estoy cansado de luchar y luchar galopando contra el viento como decía don Ata.
No puedo cambiar.
El cirujano vive con la muerte es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano”.
Abrumado por la incomprensión de los poderosos y consciente de que su Fundación corría el peligro de desaparecer por falta de apoyo, se sentía cada vez más solo y abandonado, sentía que la sociedad y muchos de los que lo rodeaban estaban en otra cosa y claro la historia oficial dirá para siempre que el Dr. René Favaloro se suicidó alos 77 años disparándose una bala calibre 38 en el corazón.
Pero muchos más allá del olvido y la incomprensión sabemos que no fue así, que a Favaloro lo mató la mezquindad corporativa de políticos y sindicalistas, la hipocresía, el facilismo, la corrupción, la mediocridad, el desplome cultural en una sociedad que endiosa las dotes físicas de las modelos de moda o las proezas futbolísticas de algunos jugadores llevados de la mano de empresarios canallescos que solo piensan en como ganar más dinero. Favaloro siempre creyó en la gente y en el relacionamiento humano, ese era su concepto de vida como persona y como médico, sentía que el paciente debía sentirse contenido por otro ser humano y aplicar lo que el llamaba “humanismo médico”.
Fue un ser “humano” por convicción, no dejándose nunca apartar de su obligación como médico, por eso sus sueños están vigentes, en su Fundación, en su Universidad, en cada uno de las miles de mujeres y hombres que le deben la vida, es por eso que desde su grandeza espiritual su ejemplo nos llama y nos convoca permanentemente cuando a pesar de estar desbordado por el dolor y la angustia nos recuerda que “la medicina sin humanismo médico no merece ser ejercida”.
Julio César Esquivel

















