Entre los muchos enigmas que envuelven al hombre se encuentra, como figura principal, el misterio.
A través de las artes ha adoptado diversas formas para atrapar al lector por medio del color negro, o una nube, o un velo de ese color inserto en una historia llena de intrigas, robos o asesinatos. También el misterio está incorporado en las distintas religiones y en todo aquello que nos rodea y, cuando no podemos descifrarlo, nos maravillamos tratando de rasgar el velo de superstición, con la vana intención de que el mismo salga a flote. Porque lo verdaderamente importante no es encontrarse con el misterio, sino hallar la puerta que nos enfrente a él y descubrir su finalidad y significado, destruyendo ilusiones y supersticiones que lo han rodeado, quizá, durante siglos. En definitiva, nuestra trabajosa pero humilde tarea no será la de contar cuentos y leyendas para que tú, querido lector desconocido, le busques la solución, sino que mi finalidad es la de que juntos tratemos de echar luz en todos los rincones de los misterios de nuestro mundo.
Démonos fuerte la mano y que tengamos buena suerte.

Jorge Monsalve


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Uno de los más fascinantes períodos de la Era Primaria fue el SILÚRICO. periodo-silurico.jpgDe una antigua tribu que habitó una ignota región de Inglaterra, el señalado período geológico toma su nombre. Comenzó hace unos 440 millones de años, y se estima que habría durado unos 25 millones de años aproximadamente.
-Extraños crinoides, gigantescos escorpiones marinos de hasta tres metros de largoescorpion-marino.jpg, antiquísimos peces, trilobites y corales, constituían entonces, los organismos preponderantes.
-El clima era benigno. Es considerada una muy importante etapa, durante la cual, la vida se transformó, pasando del medio acuático al terrestre.
Las formas de vida fueron evolucionando, haciéndose cada vez más abundantes y complejas. Aparecieron animales semejantes a peces, pero provistos de esqueleto y coraza : los “eterostracios”. Finalizando el período, plantas rudimenarias y primitivos animales marinos,abandonaron la vida acuática y habitaron a orillas de los mares.Tales fueron los primitivos escorpiones, las escolopendras ( parecidas a los ciempiés )escolopendra.jpg y los omiscos (similares a los “chanchitos” de la humedad).

Extrañas formas

Al final del Período Silúrico, ya vivieron los primeros vertebrados : peces de esqueleto cartilaginoso. Fueron designados como “PLACODERMOS” o peces acorazados,dado que tenían el cuerpo cubierto por placas y escudetes óseos y muy duros. Algunos de estos ejemplares gigantes, superaron los ocho metros de longitud.placodermos.jpg
-En su mayoría, lo que ha llegado hasta nuestros días, han sido sus armaduras y placas, que cubrieron su cabeza, lomo, pecho y vientre.
Su hallazgo presentó a los naturalistas grandes incógnitas. Al principio pensaron que se trataba de grandes escarabajos acuáticos; luego, estimaron que constituirían alguna variedad de trilobites; posteriormente, fueron considerados como reptiles parecidos a las tortugas.
- Luego de tomar conciencia de su verdadera naturaleza, se supo que constituyeron un grupo de peces arcaicos, armados de “dientes irregulares y cortantes” parecidos a “vidrios rotos”.
Estos organismos devoradores, formaron parte de la gran “explosión de peces” que poblaron los mares primigenios, muchísimo antes de la aparición de los primeros dinosaurios.
-Su éxito biológico fue relativo, y al final su existencia resultó en fracaso, extinguiéndose por causas todavía oscuras.
Parece demostrarse que, algunos ejemplares se defendían de sus atacantes, no sólo por medio de sus placas y escudetes, sino mediante “descargas eléctricas” sensibles, que hacían huír a sus oponentes.
-Un gran investigador de estos organismos fósiles fue el Director del Museo Real de Estocolmo,museo1.jpg el sabio Erik A. Stensio, quien mediante el uso del microscopio y de estudios pormenorizados, llegó a develar el misterio de los peces acorazados, los primeros vertebrados.stensio.jpg
Se ha planteado la posibilidad de que estos peces, no hayan aparecido en el mar, sino en el agua dulce. Este es otro de los enigmas científicos, que hasta el presente no ha sido aclarado.

Auge en el Devónico

En el siguiente período geológico, el “DEVÓNICO” ( el nombre le viene asimismo de otra región de Inglaterra, fosilíferamente muy rica en ejemplares de este período), los organismos vivientes ya están establecidos también en tierra firme: los helechos y las sigilarias, dominaban en el mundo vegetal, mientras que los insectos y las arañas, habitaban en los bosques primitivos.
-En el mar abundaban los escualos, así como los dinictis y los acantodios, que son considerados entre los más antiguos peces conocidos.devonico.jpg
-El Devónico se extendió entre hace 408 y 362 millones de años, debiendo se nombre a las rocas areniscas y calizas de DEVÓN en Gran Bretaña. También se le conoce como la “Era de los Peces” por se éstos, en aquellos lejanos tiempos, la forma de vida dominante.
Hacia el fin del período, aparecieron los primeros animales terrestres, y gigantescos helechos arborescentes formaron los primeros bosques del planeta.helechos-gigantes.jpg

Un terrible pez

El más espectacular de estos curiosísimos peces, fue el “DINICTIS”, que era un auténtico monstruo. dinictis.jpgSu cabeza medía un metro de largo por sesenta centímetros de ancho. Se estima que su longitud sobrepasaba los nueve metros. Su lomo estaba protegido por una gruesa coraza, que caía unos sesenta centímetros para cada lado. Era con toda probabilidad, un feroz depredador, al que temían todos los demás habitantes de los mares de su época, particularmente los “cladoselacios” es decir los tiburones de los que se alimentaba.
Algunos de estos peces acorazados, contaban con una armadura de un metro con noventa centímetros de longitud.
-Existe la convicción de que parte de estos “DINICTIS” o peces terribles, que es lo que literalmente significa la palabra, fueron caníbales, es decir que además de devorar otras especies, también se comían entre sí, especialmente a los ejemplares más jóvenes y pequeños.
-Esto estaría demostrado por el hallazgo de trozos y fragmentos de caparazones triturados, que una vez juntos, coinciden perfectamente, conformando especímenes de sus ejemplares juveniles ávidamente devorados.

Variaciones curiosas

Otro devorador de los océanos prehistóricos, era el “DUNKLEOSTEUS”, un enorme y fiero cazador, que recorría los mares siempre al acecho de nuevas presas. Tan grande como un autobús, este pez monstruoso sembraba el pánico entre sus congéneres
-La parte frontal de su cuerpo estaba cubierta por una armadura ósea, de modo que, cuando el devorador se deslizaba por el agua con sus ojos abiertos, estaba bien protegido.
-Contaba con una articulación móvil entre la cabeza y el cuerpo acorazado, articulación que le permitía levantar la cabeza y abrir desmesuradamente la boca.malo.jpg
Cuando se acercaba a su víctima, echaba la cabeza hacia atrás, de modo que su presa podía ser engullida de un solo bocado, pero de ser necesario, era cruelmente destrozada a dentelladas.
-La cola en cambio, era carnosa, terminaba en punta y no estaba acorazada. No obstante, el tamaño del monstruoso pez, y sus formidables cuchillas devoradoras, constituían un seguro contra los ataques.

-Unas cuchillas óseas inmensas cubrían sus mandíbulas formidables. Eran tremendamente filosas y de una longitud similar al brazo de una persona. Estas temibles cuchillas cortaban el cuerpo de sus víctimas como dientes gigantes. Un animal que desapareciera dentro de la boca abierta del dantesco ser, muy difícilmente podría salir de allí.

-El DUNKLEOSTEUS, dominaba los océanos durante el período Devónico, que comenzó hace 408 millones de años, durante la denominada “Era de los Peces”. Era un “Placodermo” es decir que integraba un grupo de peces primitivos, provistos de mandíbulas y aletas pares. Con las formidables fauces que tenían, los placodermos podían atacar presas de considerable volumen. Según ciertos investigadores, estos peces, serían los antepasados de algunos de los peces actuales.

-El DUNKLEOSTEUS, (cuyo significado es Huesos de Dunkle) debido a quien primero lo describió, debió tener un apetito voraz, por lo que necesitaría alimentarse constantemente para saciar su hambre. Sus presas favoritas eran los tiburones, los peces grandes y otros organismos marinos, que engullía vorazmente.
Hace unos 370 millones de años, en los mares que cubrían gran parte de Europa y Norteamérica, no había ningún rival capaz de enfrentarlo.

Triste final

devovico.jpg Este extraordinario pez, era un cazador terrible, pero poco a poco, tuvo que enfrentarse a la dura competencia que le planteaban los “peces óseos”, formas modernas, estilizadas y ágiles, que comenzaron a poblar los mismos mares. El ” DUNKLEOSTEUS” se vió así en la necesidad de competir con estos peces nuevos, así como con los tiburones modernos, entablándose así una feroz competencia por el alimento. Se presume que finalmente, no consiguió encontrar comida suficiente para asegurar la sobrevivencia, al tener que abastecer un cuerpo tan grande, por lo que oscuramente se extinguió.

PROFESOR CARLOS BRUNETTO GARCÍA

 

DIFUSOR CULTURAL

Al pez celacanto se le creía extinguido hacía millones de años, sin embargo para sorpresa del mundo científico se le detectó en 1938.celacanto-1.jpg
Esta especie de peces- los crosopterigios- pertenecen a las eras más remotas de nuestro planeta, aparentemente se habrían extinguido hace unos 70 millones de años.
Aún así, el día 30 de Julio de 1938 en el mercado de la isla indonesia de Manado Tua el biólogo marino norteamericano Mark Erdman descubrió un celacanto que estaba a la venta mientras disfrutaba e su luna de miel en esa zona.
Bastante sobresaltado comenzó a tomarle fotografías ante la mirada risueña de los lugareños, al tiempo que gritaba, preso de excitación: -“¡Es fantástico! ¡Un descubrimiento fenomenal”.mark-erdvan.jpg
Erdman corrió hacia su hotel para establecer comunicación con los Estados Unidos y contar su notable descubrimiento: en las pescaderías de Indonesia vendían como alimento la carne de un fósil extinguido hace 70 millones de años.

Se interesan sociedades científicas

La Nacional Geographic Society de inmediato organizó una expedición hacia esa zona para estudiar el notable hallazgo.
Lo primero que pudieron determinar que Om Lameh Somathan, un pescador de aquella isla volcánica atrapaba en sus redes a “ fósiles vivientes”. Como rúbrica de este hallazgo, la reconocida revista científica “Nature” también respaldó este notable encuentro.
La prensa mundial se encargó de difundir la noticia y entre las decenas de artículos publicados, se acercó el de Jean Piveteau en la Revue Française:
“El reciente hallazgo en el canal de Mozambique, no lejos de la costa africana, de celacantos, peces ancestrales a quienes se creía extinguidos hace millones de años, ha prestado actualidad al fantástico y viejo mito del origen marino del hombre”.
“A mediados del siglo XIX, el biólogo Haeckel afirmó que la presencia en el embrión humano de hendiduras viscerales comparables a las hendiduras branquiales de los peces parecía demostrar nuestro origen a partir de una forma acuática”._manadotua2.jpg
“La paleontología aportó en forma de documentos concretos la prueba de la gran antigüedad de la vida en el agua. La historia de los vertebrados comienza en efecto en los lagos y las lagunas de un vasto continente boreal llamado “el continente de los Viejos Gres Rojos”; desde allí unos alcanzaron en grandes oleadas el medio marino, mientras otros invadiendo los continentes fueron los actores de un verdadero progreso vital, notablemente evolutivo. Atraída por los peces crisopterigius, esta enorme transmigración fue seguida de la aparición y evolución gradual de los reptiles, aves y mamíferos. Después de sucesivas generaciones milenarias, bruscamente, en los inicios de la cuaternaria hizo su aparición sobre la Tierra el hombre”.
“Observemos, además, que en el curso de los siglos los distintos tipos orgánicos han tenido destinos diferentes. Algunos apenas han cambiado de forma desde el tiempo geológico y han asistido impasibles a los innumerables cambios que afectaron a nuestro planeta. Se los llama tipos permanentes o pancrónicos, porque son de todos los tiempos”.celacanto-fosil.gif
“El celacanto es precisamente uno de estos pancrónicos, pues se define una descendencia a lo largo de la cual la vida no ha evolucionado nada, o tan solo dentro de límites muy restringidos. Los celacantos que poblaban las lagunas del continente de los “Viejos Gres Rojos”, apenas difieren por los rasgos esenciales de su organización, del celacanto del océano Índico”.

Testigo de tiempos primitivos

De esta manera, es fácil comprender el alterado ánimo científico ante el hallazgo de lo que parecía un imposible: un ejemplar testigo de aquellos viejos tiempos primitivos.
Aquellos ignorados y a la vez privilegiados “fósiles vivientes” de unos 60 kilogramos de peso y un metro y medio de largo, poseían aletas penduladas, es decir tenían unos pequeños muñones escamosos que entre los pescadores de la zona los conocían y denominaban como “el rey del mar”.
El mundo científico no salía de su asombro: eran realmente celacantos. Los mismos que un experto paleontólogo de apellido Agassiz en 1839 descubrió y bautizó como “espina hueca”.
La motivación fue tan grande que produjo investigaciones, bosquejando la historia de los peces. Hoy sabemos que aparecieron en el período devónico hace 360 millones de años, alcanzando su grandeza evolutiva hace 240 millones. Luego, desaparecieron de las fosas abisales hace 70 millones de años y son anteriores a la extinción de los dinosaurios.
Estudiando intensamente su evolución llegaron a la conclusión de que los celacantos derivaron de los primeros anfibios y los primeros vertebrados. Aunque parezca increíble es un viejo ancestro nuestro.
Y como me gusta documentar las crónicas digamos que el primer celacanto capturado vivo lo fue en el río Chalupa (Sudáfrica) en el año 1938. En una de las islas del grupo de Las Comores (la isla Johanna), al noroeste de Madagascar, fueron pesquisados ocho ejemplares más de celacanto. Días más tarde se constató la existencia de bancos de celacantos en aguas del Índico, en el sureste de África.las-comores.jpg

Inquietante hallazgo

Ante este asombroso descubrimiento comenzaron a interesarse por el tema científico de distintas partes el mundo, especialmente de Europa y Estados Unidos. Presumo que les torturaba la idea de cómo, en ese lapso gigante de 70 millones de años, los celacantos no habían evolucionado. Por suerte tenemos restos fósiles que nos cuentan como era este pez en aquellas épocas remotas. Digo por suerte, pues el celacanto no es un pez de fácil fosilización.
El investigador Hans Fricke, del instituto Max Plank, adjunto del departamento para Fisiología del Comportamiento de Seeweiesen (Alemania), ha dedicado buena parte de su vida a la búsqueda de celacantos vivos, demostrando que se encuentran en muchos más lugares de lo que se pensaba.
Fricke ha llegado incluso a filmarlos en las profundidades del océano Índico y ha tomado declaraciones testimoniales a decenas de pescadores qque los han atrapado en lugares tan distantes como en las islas del Caribe o en las proximidades de las Baleares.
Este fósil viviente habita en grietas y cuevas a muy grandes profundidades, probablemente en pendientes submarinas de islas volcánicas.
Seguramente el astuto lector se preguntará como es posible que un animal de estas características- repito- cuya carne fresca se vendía en los mercados africanos para ser consumida por los pobladores, haya pasado desapercibido durante tanto tiempo para la ciencia académica.

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Aviso a los navegantes

Una nave alemana bautizada como Valdivia y equipada con aparatología para la investigación submarina, encontró en el año 1899, en aguas el Atlántico, cerca de las fosas abisales (muchos afirman que puede ser el hábitat ideal para los celacantos), un pulpo pequeñito y negro de ocho tentáculos, con ojos rojos y con varias partes del cuerpo fluorescentes, al cual ninguno de los investigadores pudo catalogar entre las especies conocidas. Únicamente, el científico Grace Pikford , de la Universidad de Yale, halló –para incomodidad de muchos- que era un “fósil viviente”.
Quizá el amigo lector desconocido coincida conmigo en que bajo las superficies de las aguas, en sus profundidades, existan miles de especies no conocidas sin catalogar, pues seguramente entre las muchas cosas que desconocemos está lo que mora en las profundidades del mar. El tiempo, como siempre, terminará por despejar todas nuestras dudas.

Jorge Monsalve

Hay lugares en las profundidades oceánicas donde las condiciones para la vida parecen absolutamente imposibles, entre gases sulfurosos y con más de 400º centígrados, donde ésta emerge victoriosa contra todo lo que podía pensarse.

De éstas y otras atrapantes de gran poder aleccionante, que se proyectan con vuelo propio lindando con lo misterioso, es lo que trataremos en esta página.

¿Qué es la vida? Necesariamente debemos acudir a nuestros recuerdos de estudiantes para saber que la vida prospera en un hábitat apropiado: con temperaturas templadas, oxígeno en la atmósfera y una capa de ozono que nos proteja de los rayos sol_2.jpgultravioletas provenientes de nuestro astro rey.

El prodigioso fenómeno humano

Recuerso a mi entrañable amigo y fallecido Profesor Dr. José Luis Badano Repetto, quien nos decía que la vida es imposible de definir. De la vida podemos dar cuenta que se caracteriza por: nacer, nutrirse, crecer, reproducirse y morir. Además, debemos distinguir entre materia inorgánica y materia orgánica.

El prodigioso fenómeno que conocemos con el nombre de vida, solo se da en la materia orgánica. (Aún se busca, de existir, el eslabón intermedio entre la materia animada y la inanimada).

No puedo resistir mencionar como una simple curiosidad la teoría de los “cosmozoos”, o esporas de vida, teoría desarrollada por el físico sueco Svante Arrhenius y también defendida por Richter en 1865. Según esta línea de pensamiento, la vida es eterna y transportada de un sistema planetario a otro bajo la forma de diminutas esporas o cosmozoos. Cuando una espora de estas características llega a un planeta donde existen condiciones favorables, empieza a multiplicarse.

Sorpresa científica

Para la ciencia contemporánea, la vida se inició en una “sopa original” compuesta de carbohidratos en las aguas de los mares primitivos,conjugándose determinadas circunstancias favorables de temperatura, salinidad, etc. El sabio ruso Oparín, que estudió el problema del origen de la vida, suponía que la aparición de seres vivos verdaderos fué precedida por la formación de varios y complejos compuestos orgánicos de carbono,sin descartar la posibilidad de que en otros sitios del Universo se base en otro elemento, como el silicio o el flúor que también permiten la formación de cadenas de química orgánica.

Toda esta situación ha llevado a que mentes iluminadas especulen con la formación de vida en otros planetas dentro de los límites establecidos por la física y la química orgánica conocidas.

Pero, hete aquí que para gran sorpresa científica, encontramos que hay gran variedad de especímenes conocidos que viven en unas condiciones más desfavorables de las que se podían presumir. Todo esto bajo la superficie de las aguas, entre gases sulfurosos, a más de 400º centígrados y en nuestro propio planeta Tierra.

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“El universo (del cual formamos parte) no es más fantástico de lo que imaginamos: es más fantástico de lo que podemos imaginar”.

Los hechos

En la zona de Yyellowstone, y en las grandes profundidades frente a Portugal, el minisubmarino Alvin, del Instituto Oceanográfico Woods Hole, encontró vida en lugares impensados.volcanes-submarinos-25-2-05.jpg

A casi 7.000 metros de profundidad se halló una zona denominada Lucky Strike (golpe de suerte), donde hay un área con múltiples grietas volcánicas donde la biología se estremeció. En esa área, el agua alcanza temperaturas de algo más de 400º centígrados y allí las chimeneas del magma lanzan un humo negro saturado en sustancias sulfurosas. En su entorno habitan criaturas que han realizado un complejo sistema de adaptación.

Dijimos algo más de 400º centígrados, a los que tenemos que sumar la presión del agua y la gran toxicidad de los elementos disueltos en la misma.

Pues en esas infernales condiciones habitan gusanos de unos tres metros de largo, erizos de color naranja y rosa, algunos peces que han sido fotografiados y filmados, bacterias blancas, moluscos pequeños denominados como mytilus amarillos y bacterias quimiosintéticas que transforman la energía química de las aguas en la energía que utilizan para mantener esa dantesca comunidad.

También se hallaron el pequeño cangrejo blanco (austinograea rodriguezensis), elcangrejo5001.jpg gusano negro de tubo con sus párpados dentellados y varias especies de mejillones, almejas gigantes y camarones.

Este estrafalario gusano de tubo carece de boca y tracto digestivo (se alimenta de ácido sulfúrico). Se le encontró en profundidades próximas a Okinawa a unos 5.500 metros y a una temperatura de 360º. Un científico teórico informó que una enzima de su organismo anula el hidrógeno sulfúrico.

Algo de historia

En 1960, el suizo Auguste Piccard, luego de realizar varios vuelos aerostáticos en la alta atmósfera, se aplicó a la construcción de un aparato submarino para descender a gran profundidapicard1.gifd.

Luego de varios diseños culminó con el primer batiscafo (bati=presión, escafo=navío)Trieste. Quería descender en la zona más profunda del planeta, la Fosa Marianas, con sus 11.022 metros.

El día 23 de febrero de 1960, Jacques Piccard-hijo del inventor- y el teniente de la Marina de Estados Unidos Don Wals ingresaron al Trieste, que poseía paredes de 152 mm de espesor, las cuales podían resistir presiones de una tonelada por centímetro cuadrado. Comprobaron el estado óptimo de todo el instrumental,aunque sabían que era una misión arriesgada, nueva, que nunca se había hecho antes. Especialmente les inquietaba el correcto funcionamiento de la navegación acústica y de una brújula giroscópica, pues de fallar los mismos, no podrían regresar.

Veinte minutos más tarde se encontraban en el fondo: 10.911 metros. Récord ún180px-alvin_submersible.jpgico.

En 1963 un submarino norteamericano se hundió a 2.400 metros con todo su armamento nuclear. Fué en tal ocasión que la armada norteamericana comprendió que no tenía los recursos necesarios para la realización de esos salvamentos a gran profundidad.

Un duro golpe

En enero de 1966, un avión B 52 estadounidense chocó en el aire con un avión cisterna en las proximidades de Palomares, España.

Los restos del aparato fueron encontrados a 1.000 metros de profundidad, con varias bombas de hidrógeno. El gobierno español y la opinión pública mundial se mostraron inquietos y molestos por lo ocurido. Para el gobierno norteamericano era imperioso rescatar las bombas atómicas y reclutan a tres submarinos para la difícil tarea. El PC3B “Cubmarine, de la Perri Oceanographic el Alvin, de la Woods Hole Oceanographic Institute, y el Aluminauta, para la delicada operación de rescate.

El Alvin se llevó todos los honores, pues logró detectar rápidamente el submarino hundido. Luego en la década del 70, como ya contamos, descubre las furiosas aguas termales a gran profundidad.

En 1977, el mismo Alvin en las proximidades de las islas Galápagos encuentra fisuras volcánicas en las profundidades con extraños peces a su alrededor, y el gusano de párpados dentados desconocido hasta ese momento por la biología.gusanos-abisales.jpg

Nuevo curso de la investigación

Estos hallazgos despertaron la curiosidad y la ansiedad de destacarse de algunos investigadores en este curso de la investigación oceanográfica. La investigación comenzó por las dorsales centroceánicas donde estos campos termales parecen no ser muy difíciles de ver. Se filmaron chimeneas de magma con una altura de 30 metros sobre el fondo marino y comunidades de seres marinos alrededor.

En esas profundidades la oscuridad es total, por lo tanto la fotosíntesis no se produce. ¿Entonces? Un nuevo problema a resolver.exploracion-marina1.jpg

Bajo la superficie de las aguas marinas se oculta uno de los mayores enigmas que aún subsisten en nuestra Tierra, un mundo dentro de otro mundo: un universo con sus propias leyes, sus habitantes y sus dramas.

Durante siglos la humanidad ha contemplado, inquieta algunas veces, admirada otras, “la sonrisa insuperable de la mar”, en palabras del anciano Homero. Las leyendas y mitologías poblaron ese mundo de seres fantásticos, dioses y semidioses que tenían en él su imperio. El navegante que surcaba sus aguas veía en su imaginación monstruos y quimeras, sirenas y tesoros. Y a muy pocos metros de la quilla de su nave el misterio y lo desconocido… .

Jorge Monsalve