Entre los muchos enigmas que envuelven al hombre se encuentra, como figura principal, el misterio.
A través de las artes ha adoptado diversas formas para atrapar al lector por medio del color negro, o una nube, o un velo de ese color inserto en una historia llena de intrigas, robos o asesinatos. También el misterio está incorporado en las distintas religiones y en todo aquello que nos rodea y, cuando no podemos descifrarlo, nos maravillamos tratando de rasgar el velo de superstición, con la vana intención de que el mismo salga a flote. Porque lo verdaderamente importante no es encontrarse con el misterio, sino hallar la puerta que nos enfrente a él y descubrir su finalidad y significado, destruyendo ilusiones y supersticiones que lo han rodeado, quizá, durante siglos. En definitiva, nuestra trabajosa pero humilde tarea no será la de contar cuentos y leyendas para que tú, querido lector desconocido, le busques la solución, sino que mi finalidad es la de que juntos tratemos de echar luz en todos los rincones de los misterios de nuestro mundo.
Démonos fuerte la mano y que tengamos buena suerte.

Jorge Monsalve


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Como todo el mundo sabe, los satélites artificiales, son aparatos armados por el hombre y lanzados desde plataformas de nuestro planeta al espacio.
Es historia oficial, que el primero de estos ingenios espaciales fue el Sputnik I que lossputnik-1.jpg soviéticos lanzaron y pusieron en órbita la noche del 4 de octubre de 1957.
El Sputnik I orbitó nuestro planeta a una velocidad de 8 kilómetros por segundo y una altura que oscilaba entre los 224 y 940 kilómetros.
En segundo lugar los estadounidenses y luego países de Europa y Asia han enviado satélites con el propósito del estudio científico de las radiaciones de la atmósfera, la naturaleza del conocimiento astronómico y diversas intenciones militares.
Los radioastrónomos de la época estaban encantados con la novedad pues escuchaban las emisiones radiales emitidas por el o los satélites e intercambiaban alguna información con diversos colegas de otras partes del mundo.
Por esos días las gigantescas pantallas parabólicas comenzaron a captar unas curiosasantena-parabolica.jpg radioseñales en el mismo ancho de banda en que transmitía el Sputnik I.
Tanto el centro de misiles de Cabo Cañaveral, en la Florida, Estados Unidos, como en otras partes del mundo comenzaron a captar misteriosos sonidos del espacio también capturados por otros radiotelescopios extranjeros. Los científicos estaban algo desconcertados pues tras varias pruebas destinadas a captar el origen de los sonidos se pudo establecer que las señales no provenían del satélite ruso, ya que el Sputnik giraba en torno a la tierra en una velocidad constante .radiotelescopio.jpg
Las señales se originaban, desde un móvil que se dirigía a la luna que cambiaba rápidamente de velocidad estableciéndose la mínima en unos 15.000 kilómetros por hora.
En 1957, ningún aparato hecho por el hombre podía viajar a 15.000 kilómetros por hora, acelerar aún más y bajar a velocidades menores. Científicos observaban en las pantallas de radioastronomía que cuando el objeto se había alejado unos 50.000 kilómetros de nuestro planeta, giró bruscamente abandonando su curso lunar, enfilando hacia el espacio profundo, perdiéndose para siempre la posibilidad de una nueva radiocomunicación .
Todo esto generó en su momento confrontaciones y aclaraciones insostenibles de los portavoces de prensa .
En un primer momento en Estados Unidos la información se había suministrado abiertamente. Se llegó a pensar en medios estadounidenses y británicos (que una vez más trabajaban juntos ) que las enigmáticas señales provenían de un nuevo ingenio espacial soviético que los sajones habían logrado desentrañar.
La alegría inicial se convirtió en desesperanza, al no poder constatar a) que los soviéticos además de escalar el primer peldaño en la aventura espacial carecían de un artefacto superior –aunque esto también permitió un suspiro de seguridad - , b ) la gran frustración de que quizá haber podido establecer contacto con una nave extraterrestre que nos enviaba señales y perder, esta colosal oportunidad .radiosenales.jpg

Crear confusión y duda

Es aquí donde aparecen las recomendaciones de los sistemas de inteligencia y sagacidad destinados a justificar las noticias oficiales pero especialmente a descartar cualquier hipótesis de naturaleza fantástica que pudieran despertar inquietud en la opinión pública. Es la técnica, de las versiones múltiples. La misma consiste en un vertiginosa secuencia de esclarecimientos que varían en naturaleza, pero siempre sobre el mismo incidente.
Con esta estrategia, se siembra duda y confusión, sin aclarar nada.
Un vocero importante de una empresa de aeronavegación contestó a la prensa que si bien las señales no habían sido identificadas, eran parecidas a las transmitidas por el Sputnik.sputnik-2.jpg
Boletines oficiales, de amplia difusión, firmaban que en las proximidades de la luna se había localizado una nube de gases ionizados provenientes de las toberas del cohete espacial.
Esta última declaración tan absurda como la anterior estaba destinada a convencer a lectores y oyentes, seguramente se había originado en un confusión de interpretación.
Muchos otros periódicos optaron por olvidar la continuidad de la noticia, silenciando la misma.
Pero el enigmático fenómeno (me refiero al de las misteriosas señales radiales), no es nuevo.
Guillermo Marconi y Nicola Tesla, a principios de siglo pasado afirmaron haber identificado señales inteligentes procedentes del planeta Marte. Marconi afirmó en declaraciones publicadas por el New York Times, que a su modo de entender las señales radiales recibidas en la Tierra procedían de una civilización estelar y que las había captado con una máquina de su invención.
No puedo evitar contarles algo, en Italia no son pocos los que creen que la muerte de Marconi, ocurrida oficialmente en 1937, no fue más que un ardid para encubrir la última etapa de su vida. Según esta historia esta reclusión voluntaria se llevó a cabo en las junglas de Venezuela, donde junto a un grupo de científicos, se habría entregado al desarrollo y construcción de platos voladores accionados por motores antigravitatorios basados en altos potenciales eléctricos estáticos.
Las declaraciones de Marconi fueron publicadas en la prguillermo-marconi.jpgimera página del New York Times en su edición del 20 de enero de 1919.
Con anterioridnicola-tesla.jpgad jóvenes científicos como Albert Einstein y Nicola Tesla ya habían realizado declaraciones a la prensa, manifestando que las señales radiales seguramente provenían de Marte u otros planetas. Posteriormente, ya más convencido, confirmó también para el New York Times en la edición del 2 de setiembre de 1921, mientras navegaba en su yate Electra por el Mediterráneo que había recibido señales radiales interplanetarias ( en el famoso Electra tenía a bordo su laboratorio flotante ).
Nicola Tesla en sus declaraciones a la prensa tampoco se quedaba atrás : “ Ni siquiera podemos firmar con seguridad que algunas de las formas de vida de otros mundos no estén presentes aquí, en éste, en medio de nosotros …y que sus manifestaciones vitales puedan ser tales que no podamos percibirlas “.
Por su parte Marconi, en una oposición de Marte a la Tierra (cuando está más cerca) en 1924, y a sugerencia del director del observatorio de Amherst College, David P. Todd, ordenó a los operadores del ejército americano que estuviesen a la escucha de probables mensajes radiales marcianos.
Pero en honor a la verdad Nicola Tesla fue el auténtico inventor de la radio y el primero en afirmar que había recibido señales del espacio. Este talentosísimo hombre de ciencia, de una generosidad sin límites pensó en distribuir la energía eléctrica gratuitamente a todos los habitantes del planeta. Desde su laboratorio en Colorado Springscolorado-spring.jpg inventó un tipo avanzado de máquina de vapor que utiliza el carbón en una forma más eficaz que las comunes .Perfeccionó las turbinas de vapor de alta presión; creó aparatos para capturar la energía eólica y las mareas, pudo canalizar la vasta energía geotérmica de la Tierra. Consiguió artefactos que convertían la luz solar en electricidad, pero tenía un carácter irritable y muchas veces se dio la cabeza contra el sistema (Edison incluido).
En 1912 rechazó el premio Novel y dijo que solo lo aceptaría si se lo retiraban a Guillermo Marconi que lo había recibido injustamente.
Nicola Tesla nació el 10 de julio de 1857 ,en la ciudad servia de Smiljan. Estudió ingeniería y electricidad en la escuela politécnica de Gratz ( Austria ) y luego laboró un tiempo en Budapest. Mas tarde emprendió camino hacia el nuevo mundo trabajando junto al célebre Edison. El científico americano impresionado ante el talento del servio le ofreció trabajo y éste comenzó a diseñar motores y generadores. A los 34 años obtuvo el reconocimiento de la Enciclopedia Británica. Y hoy aún se erige en Estados Unidos la Wardencliff Towertorre-tesla.jpg un imponente torre de 30 metros de altura desde donde Tesla pensaba distribuir gratuitamente - y sin cables – energía eléctrica a todo el mundo.
El 7 de enero de 1943 Tesla murió a los 86 años de edad de una trombosis coronaria mientras dormía en el hotel Nueva York de Manhatan.
Ocho meses después de su muerte el Tribunal Supremo Norteamericano anunció y reconoció oficialmente que Nicola Tesla había sido el inventor de la radio.

Jorge Monsalve

February 20, 2008

Furia marciana

Orson Wells- War of the worldsEl 30 de octubre de 1938, el joven Orson Wells, al frente de su Theatre Mercury (Teatro Mercurio) decidió poner en el aire la versión radiofónica de H. G. Wells, “La guerra de dos mundos”, donde los marcianos invaden la Tierra, lo cual causó una verdadera conmoción.

La trama narraba que una avanzada de criaturas tentaculares e inteligentes llegaban a nuestro planeta para someterlo.

Sus adelantadísimas máquinas emitían unos poderosos rayos que volatilizaban edificios, vehículos militares y vidas humanas.

Al parecer, ningún arsenal bélico terrestre les podía hacer frente. Solo una minúscula bacteria fue capaz al final de la novela de neutralizar el peligro cósmico.

Wells (Orson), por aquel entonces hombre joven, brillante e informado, estaba al tanto de las numerosas denuncias de ovnis en el cielo norteamericano.
Aprovechando esta situación, decide radioteatralizar el argumento en cuestión y para darle mayor realismo, simula boletines informativos que se insertarían en el transcurso de la emisión radial.
La citada emisión se llevó a cabo a la hora 20 de Nueva York en la fecha antes mencionada.

Cita con el pánico

Alerta a los navegantes: el joven Orson Wells (frisaba en aquel momento los 23 años de edad) había recibido información del Pentágono y las Fuerzas de Seguridad seguían atentamente todo lo relacionado con los platos voladores, pero jamás pensó, seguramente, que su tarea radial produciría un estado de pánico único para la época.

La audiencia del programa comienza a desquiciarse a medida que van entrando en la transmisión radial sin haber oído las advertencias previas y consideran que la situación es real.
Una parte de la ciudadanía creyó realmente que se estaba frente a un ataque marciano sin posibilidades de poder contenerlo por parte de las FF.AA. estadounidenses.

En la versión fílmica , muy posterior, se les llega a lanzar una bomba atómica sin llegar a producirles el menor daño.

La gente despavorida llamaba a sus familiares, salía corriendo de sus casas para subirse a sus vehículos guiando a toda prisa hacia donde estaban sus familiares más próximos, al tiempo que el sistema telefónico prácticamente colapsaba.

Suceso digno de estudio

Unos seis millones de norteamericanos se vieron envueltos en la histeria colectiva al tiempo que el Teatro Mercury proseguía con su emisión a través de la Columbia Broadcasting System neoyorquina.

Los sociólogos Hadly Cantril y otros, se dedicaron inmediatamente a investigar las formas y causas de este fenómeno colectivo (fue el primero estudiado científicamente).
Además de los 6 millones que entraron en esta histeria colectiva, millón se inquietó o asustó.
Cantril llegó a afirmar que en todo el territorio de la Unión la gente rezaba, gemía o huía despavorida ante el supuesto avance de los marcianos.

Algunas personas corrían a socorrer a sus seres queridos. Otros se apresuraban a alertar a sus vecinos o se despedían y advertían por teléfono a sus vecinos.
Los teléfonos de las estaciones de radio, periódicos, estaciones de policía y bomberos, como servicios sanatoriales y ambulancias vieron bloqueadas sus comunicaciones debido al tráfico caótico.

Este fenomenal desorden, que se podría adjudicar a una mala audiencia, fue luego imitado en distintas partes de la redondez del planeta por distintas personas, felizmente con un resultado mucho menor; incluso en nuestro país en el departamento de Colonia, con resultados muy menores.

De todas formas, el Pentágono norteamericano y su equipo de sociólogos enfocó su atención sobre este acontecimiento. De ahí se podría especular sobre la reticencia del gobierno norteamericano ante el problema de los “platos voladores”.Orson Wells

Un personaje excepcional

Por su parte, Orson Wells entendió que no debía disculparse de su programa de éxito. Él estaba convencido que había realizado un programa como debía hacerse.

Participó, más allá de su producción propia, en unas 50 películas, trabajó de introductor, guía y maestro de ceremonias en los más variados programas de televisión.
Wells nació en 1915 en el estado de Wisconsin, en los EE.UU. Fue un auténtico trabajador. Se sacrificó, estudió y trabajó como nadie.
A los 23 años estremeció a su país haciéndole creer a sus habitantes que los marcianos invadían la Tierra.

 

 

Jorge Monsalve