Entre los muchos enigmas que envuelven al hombre se encuentra, como figura principal, el misterio.
A través de las artes ha adoptado diversas formas para atrapar al lector por medio del color negro, o una nube, o un velo de ese color inserto en una historia llena de intrigas, robos o asesinatos. También el misterio está incorporado en las distintas religiones y en todo aquello que nos rodea y, cuando no podemos descifrarlo, nos maravillamos tratando de rasgar el velo de superstición, con la vana intención de que el mismo salga a flote. Porque lo verdaderamente importante no es encontrarse con el misterio, sino hallar la puerta que nos enfrente a él y descubrir su finalidad y significado, destruyendo ilusiones y supersticiones que lo han rodeado, quizá, durante siglos. En definitiva, nuestra trabajosa pero humilde tarea no será la de contar cuentos y leyendas para que tú, querido lector desconocido, le busques la solución, sino que mi finalidad es la de que juntos tratemos de echar luz en todos los rincones de los misterios de nuestro mundo.
Démonos fuerte la mano y que tengamos buena suerte.

Jorge Monsalve


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Seguramente, desde que el hombre se civilizó, ha oído hablar de la Luna.

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Luego, prestándole más atención y observación el hombre comenzó a hablar de cosechas de siembras y de aquello tan inalcanzable en la esfera celeste, como es la Luna .Observó que es un cuerpo esférico, pudo determinar que refleja la luz del Sol y luego comprobó que gira alrededor de la Tierra y que se encentra a unos 384.400 kilómetros de la misma. Todo esto disminuye la magia, empequeñece el encanto poético.
Si fuera posible ir caminando a la luna, a unos 5 kilómetros por hora, nos llevaría 9 años, 281 días y 8 horas llegar a ella.
Si fuéramos con el auxilio de una bicicleta y pudiésemos recorrer unos 300 kilómetros por día, llegaríamos a Selene en 3 años y medio. bicicleta.jpgSi pudiésemos tomar un tren expreso a la Luna, que viajase a unos 100 kilómetros por hora, tardaríamos unos 160 días; tren1.jpgen un avión de chorro que volara a1000 kilómetros por hora: 16 días; un misil a 1 kilómetro por segundo: 106 horas; si pudiésemos montarnos sobre una onda de radio llegaríamos en 1.3 segundos, el tiempo que nos llevaría pronunciar 5 letras: Misterios, nos sobrarían dos letras.onda-de-radio.jpg

Eso sin contar el tiempo de traslación de Selene, pues cuando llegáramos la Luna estaría en otro lado.
Pero existen una serie de hechos comprobados de fenómenos inusuales en nuestro satélite que hasta hoy no han tenido respuesta, o por lo menos, no han tenido la suficiente difusión que merecen los mismos. Tal es así, que los científicos norteamericanos hablan de los LTP (Lunar Transinet Phenomena, fenómenos lunares transitorios).
En esta denominación se agrupan la mayoría de los científicos estadounidenses que investigan alteraciones en la estructura de ciertos cráteres, nieblas, fogonazos, líneas luminosas y cráteres que aparecen y desaparecen.
Los científicos en la actualidad, intentan calificar a los LTP como manifestaciones de carácter endógeno del satélite, ya que los cambios transitorios no están distribuidos al azar en toda la superficie lunar, ya que los mismos tienen una persistente actividad en los cráteres Platón, Alfonso, Aristarco y Gassendi.mar-de-la-tranq.jpg
Y si bien cualquier persona razonable permite el beneficio de la duda, ya que muchos de los fenómenos observados por telescopios pudieran tener una explicación lógica y razonable, llama poderosamente la atención como el cráter Linneo, en el Mar de la Tranquilidad desapareció de golpe. En 1824 se le estimó con un diámetro de más de 7 kilómetros, pero en 1867 había desaparecido “oficialmente “. En ese lugar se ve una aureola blanca que como decía mi buen amigo Antonio Ribera que pudo haber sido cubierto con una especie de toldo traslúcido para evitar miradas curiosas.
22 de enero de 1825 – La superioridad del navío inglés en el buque Coronatium aristarco.jpgen el golfo de Siam, vieron luces, en el cráter Aristarco.Dordoña, Francisco Almor,
20 de agosto de 1824 – desde Holanda, el observador Guit Guisen observa una luz parpadeante en la Luna por más de 6 horas.
1874 –Monsieur Lamey, en L’Année Scientifique: gran número de cuerpos negros cruzan la luna .EL día 24 de abril de 1874 el profesor Schafarik, de Praga, observó un objeto de un blanco deslumbrador que cruzó lentamente el disco lunar y salió de él.
El día27 de setiembre de1881 un objeto luminoso atraviesa el cuerpo lunar. (Fue visto desde Prescott, Arizona por elDr. Warren E.Day). El día 7 de marzo del mismo año G.O.Scott en Tonto, Arizona, vio el mismo objeto.
El día 15 de noviembre de 1899 desde Dourite, en la Dordoña (Francia), se vio a las 7 p.m. una “estrella “ blanca, roja y azul moviéndose como un comenta cerca dela luna.
El 10 de mayo de 1902 el coronel Mark Wick, desde Devon del Sur, vio muchos objetos coloreados, como pequeños soles, moviéndose en el cielo de la región de la luna.
El 26 de noviembre de1910 desde Besançon se vio como un soberbio cohete partía desde la luna durante un eclipse de ésta (La Nature, Francia ). En la misma fecha el Journal of the Blit .Asociation for the Advancement of Science comunicó que se había visto una mancha luminosa sobre la Luna durante el eclipse.dordona.jpg
El 27 de enero de 1912 F.B.Harris comunicó al periódico inglés Popular Astronomy: “He visto sobre la Luna un objeto intensamente negro de unas 250 millas de largo por 150 de ancho, semejante a un inmenso cuervo posado“.
El 29 de agosto de 1917 Objeto brillante moviéndose sobre el disco lunar (Bulletin de la Asociación Astronómica de Francia).

Mas observaciones documentadas
9 de abril de 1867: Thos G.Elger comunicó al Astronomical Register que vio llamar de pronto una parte oscura de la Luna como una estrella de séptima magnitud. Fenómeno observado a las 7.30 de la tarde. Cesó a las 9.30. Según el testigo, no erala primera vez que veía luces en la Luna, pero no claras.
7 de agosto de 1869: El profesor Swift, de Matón (Illinois ) vio durante un eclipse solar, unos objetos cruzando la Luna veinte minutos antes de la totalidad del eclipse. En Europa, los profesores Hines y Zentmayer comunicaron a Les Mondes, de París, haber visto también esos objetos, que parecían marchar en líneas rectas paralelas. The Journal of Franklin Institute recoge idéntica información.
13 de mayo de 1870 luces que varían en número, según los observadores ingleses, que fueron vistas en Platón. Las mismas se encendían y apagaban alternativamente.
20 de febrero de 1877.Monsieur Trouvelot, del Observatorio de Meudon, París, ve en el cráter Eudouxus una fina línea luminosa, como un cable tendido sobre el cráter.
17 de junio de 1877: El profesor Henrry Harrison, de NuevaYork ve una luz en la parte oscura de la Luna. Al mismo tiempo, Frank Denté, desde Inglaterra, ve un diminuto punto luminoso en el cráter de Bessel.
Culmino esta extraña serie de observaciones lunares con una que supera todas las anteriores y que considero inédita.
La misma fué comunicada por un distinguido miembro de la Sociedad Astronómica barcelonesa, don Francisco Almor quien requirió el concurso de siete observadores de dicha sociedad ( a quienes no dijo nada de lo que había observado para que confirmasen su descubrimiento y que no pudiera atribuirse a una aberración de los sentidos. Todos los testigos llamados coincidieron en la descripción del fenómeno, produciéndoles tal sorpresa que enviaron rápidamente un telegrama al “Centro Astronómico de Copenhague” para la recepción de noticias sobre fenómenos celestes desusados.
Extrañamente, el Centro de Copenhague no acusó recibo de la noticia.
¿Qué observaron los ocho astrónomos ¿? Lo que sigue: durante varias noches consecutivas, del 14 al 21 de junio de 1959, don Francisco Almor y otros sietefco-almor.jpg astrónomos observaron el paso de un extraño objeto – todos lo definieron como una forma elipsoidal - sobre la luna La trayectoria era de sur a norte, oscilando en unos15 segundos en un período de unos 35 minutos. Esto significa que el objeto aparecía por un borde del disco lunar, efectuaba su recorrido sobre el mismo (adaptándose a todos sus relieves, incluso desapareciendo en ocasiones al ascender la pared de algún circo, lo que demostraba ) que era la sombra de un objeto real situado a unos dos mil kilómetros de altura sobre la superficie lunar y luego desaparecía por el otro borde, para reaparecer matemáticamente transcurridos 35 minutos casi por el mismo punto por donde se le vio aparecer antes. Se comportaba como un satélite artificial que circunvolara la Luna.
Los observadores técnicos señalaron que lo verdaderamente sorprendente es el diámetro del objeto productor de la sombra. Admitiendo que la distancia del Sol sus rayos son prácticamente paralelos, la sombra debió tener el mismo tamaño del objeto que lo producía: ¡35 kilómetros !
El 21 de julio de 1959 la misteriosa sombra como había aparecido se esfumó dejando asombrados a los distintos astrónomos que habían observado con sus propios ojos tal fenómeno a través de sus telescopios de 400 aumentos.

Jorge Monsalve