Un cráneo de tigre diente de sable, un plesiosaurio, un diente de tiburón gigante y el esqueleto de un triceratopo, entre otros, figuran entre las más de 150 piezas de historia natural, que serán puestas en venta por la famosa firma Cristie´s 16 de abril en París.
El catálogo de esta venta propone un viaje único en el tiempo, que se remonta a más de 450 millones de años.
La estrella será sin dudas, el esqueleto de un espléndido TRICERATOPS, reptil fósil acorazado, del grupo de los dinosaurios astados, que vivió en el Cretácico Tardío, hace unos 67 millones de años.
Este monstruoso dinosaurio era hervíboro y cuadrúpedo. De aspecto terrorífico, llegaba a medir hasta nueve metros de largo y pesaba hasta nueve toneladas.
Su enorme cabeza, medía más de dos metros y estaba rodeada de una gola estrellada, que se desplegaba imponente en el ataque.
Poseía tres grandes cuernos, que eran poderosos medios de defensa.
Seguramente, debió ser un formidable oponente para cualquier carnosaurio, incluso, para el aterrador tiranosaurus rex y ha quedado inmortalizado en la primera versión de la famosa película “Parque Jurásico” de Steven Spielberg.
Está valorado en 500.000 euros.
En cuanto al TIGRE DIENTES DE SABLE, diremos que la familia de los gatos, incluyó muchas variedades que ya no existen, como es precisamente el caso del ” ESMILODÓN “ Este sanguinario felino, de alzada bastante superior a la de los actuales “tigres de Bengala” tenía dos formidables colmillos de más de 15 centímetros de largo. Podía abrir la boca, casi en un ángulo recto, para con sus dientes, atravesar la gruesa piel de los hervíboros, aún los de mayor talla.
Estaba dotado de poderosos músculos en la parte posterior de la cabeza, por lo que durante un tiempo, se pensó que este tipo de gato gigantesco, clavaba sus dientes, perforando la piel de su víctima, la que así se desangraba y luego era “engullida” .
Sin embargo, nuevos estudios anatómicos, han demostrado que la punta de los famosos colmillos no era tan afilada, y que hubiera necesitado una enorme fuerza para atravesar la gruesa piel de los hervíboros.
Modernamente, se sugiere, que era mucho más probable, que aferrara un pliegue de piel con su boca , armada de formidables dientes prensores, lo cual provocaría que la pobre víctima se desangrara rápidamente.
Dicho cráneo, está estimado en el eje de unos 45.000 euros.
En cuanto al PLESIOSAURIO, que vivió en la Epoca Diluvial, dominó en los mares del Jurásico. Era un reptil acuático y carnívoro, que nadaba rápidamente buscando comida en los bancos de peces.
Tenía un cuerpo plano y ancho, de más de dos metros, del cual salía un cuello largo y flexible, terminado en una espantosa cabeza de lagarto, cuya boca, bien dentada, simulaba un rictus de curiosa sonrisa, bajo las largas comisuras laterales.
En el otro extremo del cuerpo, tenía una cola también larga, aunque no tanto.
Llegaba a medir unos seis metros , pero su tamaño fue aumentando en períodos posteriores, hasta llegar a unos 12 metros de longitud total
Sus miembros, anteriores y posteriores, eran enormes paletas, que impulsaban su inmenso cuerpo en el agua, haciendo movimientos hacia arriba y hacia abajo, como si “volara” en el “líquido elemento” .
Este animal nadaba como lo hacen los actuales pinguinos, pero con cuatro aletas en lugar de dos.
Tenía dientes de veinticuatro centímetros, que estaban implantados en alvéolos, un arma por cierto formidable, en un cráneo que llegaba a medir hasta un metro y medio.
A subasta también saldrán, un huevo de TITANOSAURIO, reptil parecido al Diplodocus, que habitó sobre todo en regiones australes. Dicho huevo que está mineralizado en ágata, ha sido estimado en 25.000 euros
Por otro lado, tenemos el húmero de un BRAQUIOSARUS, es decir “reptil brazo” dado que sus miembros anteriores eran mayores que los posteriores.
El tamaño de este húmero es sorprendente :dos metros de altura.
Era un animal que vivió en el Africa Oriental, en la época Jurásica, ( la edad de oro de los dinosaurios) temido por sus adversarios. Se trataba de un gigantesco hervíboro, de 12 metros de alto por 23 de largo, que llegaba a pesar 80.000 kilogramos, o sea el peso de una pequeña manada de elefantes.
Por supuesto, se subastarán también otros extraños seres, que figuran entre las más fantásticas especies de animales prehistóricos.
PROFESOR CARLOS BRUNETTO GARCÍA
DIFUSOR CULTURAL














